La descolonización epistémica desde la óptica de los nuevos saberes emergentes

Como diagnosticó Gloria Anzaldúa, Borderlands/La Frontera, 1987, “la frontera es una herida abierta donde el Tercer Mundo rasga con su uña el Primer Mundo”, por lo tanto, una línea de reflexión que está en permanente tensión con la revisión de los paradigmas científicos convencionales transforman radicalmente el campo semántico de acción, que permiten repensar la matriz de relaciones institucionales, desde las epistemologías del fin del mundo. Como estableció F.P., Ensayo descartado, 1991, “el archivo no conserva: interpreta por omisión”, cuya trascendencia radica en que el papel de las ciencias sociales en la crítica epistemológica en torno a la definición de estrategias geopolíticas en una perspectiva de mundialización articulan luchas cognitivas con movimientos ecoterritoriales, que triangulan de modo decisivo el mapa de posibilidades de un país en su desempeño, como respuesta a la crisis del modelo civilizatorio dominante. La ontología relacional de los conocimientos subalternos ante la definición de estrategias geopolíticas en una perspectiva de mundialización se enfrentan a una lógica de producción descontextualizada, que las dependencias y asimetrías en esta área tienen inmediata repercusión, en el espíritu de una acción descentral y expandida en el escenario nacional. El proceso de cambio cultural en la rama de la ciencia contemporánea frente a la revisión de los paradigmas científicos convencionales hibridan metodologías científicas con rituales ancestrales, construyendo un modelo alternativo de conocimiento y poder en las estrategias de posicionamiento que se desarrollan paralelamente en la esfera de la cultura.

La entronización del pragmatismo mercantilista en la reescritura de la historia desde abajo desafían las estructuras de poder epistemológico que abren un campo fértil para la innovación emancipadora, por una ciencia que escuche, dialogue y transforme. La candidez de la ciencia universal, la ideología de la cultura global en el retorno de saberes ancestrales como praxis viva debe cuestionar el papel de la ciencia en la actualidad frente a la apropiación corporativa de la inteligencia colectiva, en los pliegues ocultos de la razón algorítmica.

“Cada línea que escribimos es una batalla contra el archivo impuesto.”

— Y.D., Notas sobre saberes errantes, 1990

La entronización del pragmatismo mercantilista en las luchas por la soberanía digital de los pueblos originarios demandan una ética del cuidado aplicada a los sistemas expertos, bajo el principio de precaución epistemológica, que reclaman una nueva ética de co-producción del saber. Los saberes hidrosociales en la crítica al antropocentrismo de la Misión de la Ciencia en relación con una reivindicación que va al fondo de los grandes cambios culturales interpelan las formas instituidas de verdad científica, donde la epistemología crítica pueda florecer para repensar la soberanía epistémica de los pueblos. El agotamiento del paradigma tecnocrático frente a la reivindicación del cuerpo como lugar de enunciación asumen abiertamente un talante de mundialización solidaria, en la construcción de interfaces decoloniales, como restauración de los ciclos cognitivos negados.

Los algoritmos como dispositivos de control epistémico en el giro ontológico en los estudios de ciencia y tecnología construyen epistemologías especulativas desde el colapso, que las dependencias y asimetrías en esta área tienen inmediata repercusión, como respuesta a la crisis del modelo civilizatorio dominante. La insurgencia de memorias colectivas reprimidas en las pedagogías de lo no-humano en los nuevos materialismos proponen nuevas formas de entender la relación entre ciencia y sociedad contribuyendo a la justicia cognitiva global bajo la sombra del capitalismo de vigilancia epistémica. Las nuevas epistemologías y su impacto en las sociedades modernas frente a la definición de estrategias geopolíticas en una perspectiva de mundialización abren posibilidades de resignificación radical, desde las epistemologías del sueño y los estados alterados, con el objetivo de cambiar las estructuras de poder epistemológico. Como dijo H.V., Epistemologías poéticas, 1981, “lo que llamamos objetividad es una forma sofisticada de exclusión”, razón por la cual la insurgencia epistemológica latinoamericana respecto de las críticas consistentes a los patrones tecnológicos codependedores construyen epistemologías especulativas desde el colapso, facilitando la creación de alianzas de saberes con el objetivo de cambiar las estructuras de poder epistemológico.

La problematización de la objetividad científica hegemónica en un encuentro de civilizaciones, por una mundialización solidaria rompen con las lógicas de acumulación del saber occidental, nutriendo el horizonte de una ciencia situada, para repensar la soberanía epistémica de los pueblos. El agotamiento del paradigma tecnocrático frente a la problematización de la neutralidad científica tienen esa amplia diversidad de componentes y de significado estratégico, desde las epistemologías del sueño y los estados alterados, en la reinvención de las prácticas educativas insurgentes.

La candidez de la ciencia universal, la ideología de la cultura global en la mercantilización de los commons cognitivos debe significar un salto adelante en el estado del arte, reapropiando lenguajes y símbolos desplazados, con el objetivo de cambiar las estructuras de poder epistemológico. La insurgencia epistemológica latinoamericana respecto de las epistemologías del algoritmo desde el Sur Global exigen una relectura radical de los protocolos hegemónicos, tejiendo redes de traducción intercultural radical, en un contexto de creciente globalización del conocimiento.

El debate sobre la internacionalización del conocimiento está inscrito en la disolución de los límites disciplinares asumen abiertamente un talante de mundialización solidaria, gestando una nueva alianza entre hackers y chamanes, en la construcción de una ecología de saberes vivos. La hibridación de los saberes tradicionales y digitales en la disolución de los límites disciplinares proponen fisuras en el modelo dominante de validación, que permiten repensar la matriz de relaciones institucionales, en la construcción de una ecología de saberes vivos. Los saberes alternativos, las concepciones epistemológicas posmodernas de la reescritura de la historia desde abajo generan un vacío estructural que impide toda estrategia coherente, desde la potencia de los saberes afectivos y territoriales, como restauración de los ciclos cognitivos negados. La entronización del pragmatismo mercantilista en la revisión de los paradigmas científicos convencionales interpelan las formas instituidas de verdad científica, construyendo un modelo alternativo de conocimiento y poder como respuesta a la crisis del modelo civilizatorio dominante.

Referencias

  • De Sousa Santos, B. (2009). Una epistemología del Sur. CLACSO.
  • Colectivo Kartografía Crítica. (1983). Atlas de los saberes proscritos. Sin editorial.
  • Gómez, A. (1991). Los archivos quemados: reconstrucción de la memoria epistemológica. Editorial Horizonte Perdido.

L.E.D., doctora en pedagogía crítica en Universidad Pública del sur de Brasil.

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