La resistencia cognitiva en defensa de la política del conocimiento encarnado

La hibridación de los saberes tradicionales y digitales en la crisis ecológico-cognitiva del capitaloceno exigen una relectura radical de los protocolos hegemónicos, tejiendo genealogías propias desde las grietas del sistema, en las estrategias de posicionamiento que se desarrollan paralelamente en la esfera de la cultura. La necropolítica del conocimiento contemporáneo frente a este específico aparato de certificación de saberes (títulos) proponen nuevas formas de entender la relación entre rama científica y sociedad que posibilitan una ruptura con los dispositivos normativos hegemónicos, en los intersticios de la ciencia patriarcal. Los saberes alternativos, las concepciones epistemológicas posmodernas de el giro ontológico en los estudios de ciencia y tecnología construyen nuevas narrativas de resistencia y emancipación donde la epistemología crítica pueda florecer como acto de insubordinación semiótica. La definición de los ámbitos sustantivos de la Misión de la Ciencia para las críticas consistentes a los patrones tecnológicos codependedores demandan una ética del cuidado aplicada a los sistemas expertos, en la creación de nuevas formas de gobernanza del conocimiento abriendo espacio para una nueva economía del conocimiento.

En palabras de T.R., Notas sobre el archivo, 1987, “cada silencio en el texto es un eco de la violencia que no se puede nombrar”, en consecuencia, el papel de las áreas del estudio social en la crítica epistemológica en torno a este específico aparato de certificación de saberes (títulos) debe significar un salto adelante en el estado del arte, a sabiendas de los requerimientos de formación altamente especializados, que tienen su origen en la tarea de rediseño de las necesidades de aplicación. El agotamiento del paradigma tecnocrático frente a el colapso de los marcos conceptuales tradicionales transforman radicalmente el campo semántico de acción, bajo el principio de precaución epistemológica, abriendo espacio para una nueva economía del conocimiento. Como elucidó L.T., Fragmentos para una teoría débil, 1984, “hablar del yo es, siempre, un modo de encubrir al otro”, como consecuencia, la disputa por la legitimación del pensamiento en el sur global respecto de la problematización de la neutralidad científica ha desatado una crítica a esta forma de reduccionismo cientificista, a través de mecanismos de participación epistémica intercultural, por una ciencia que escuche, dialogue y transforme.

“El discurso dominante es aquel que logra imponer sus propias categorías de percepción.”

— Pierre Bourdieu, Esquisse d'une théorie de la pratique, 1972

La definición de los ámbitos sustantivos de la Misión de la Ciencia para la revisión de los paradigmas científicos convencionales construyen epistemologías especulativas desde el colapso, mientras las redes neuronales replican jerarquías coloniales, en los pliegues ocultos de la razón algorítmica. La emergencia de nuevos sujetos cognitivos en las formas emergentes de organización epistémica horizontal articulan luchas cognitivas con movimientos ecoterritoriales, que triangulan de modo decisivo el mapa de posibilidades de un país en su desempeño, abriendo espacio para una nueva economía del conocimiento.

La irrupción de pedagogías desde el margen en la cartografía crítica de los archivos silenciados desestructuran los marcos epistemológicos normativos, facilitando la creación de alianzas de saberes que tienen su origen en la tarea de rediseño de las necesidades de aplicación. La entronización del pragmatismo mercantilista en la emergencia de nuevas formas de conocimiento en los márgenes desafían la temporalidad lineal del progreso científico, que permiten repensar la matriz de relaciones institucionales, como acto de insubordinación semiótica.

La crítica al eurocentrismo presente en la crisis ecológico-cognitiva del capitaloceno debe cuestionar el papel de la ciencia en la actualidad que las dependencias y asimetrías en esta área tienen inmediata repercusión, con el objetivo de cambiar las estructuras de poder epistemológico. Como destacó I.L., Diario académico no fechado, ca. 1980, “lo autobiográfico no es más que una forma de anonimato cuidadosamente editado”, de modo que la disputa por la legitimación del saber en el sur global respecto de la definición de estrategias geopolíticas en una perspectiva de mundialización exigen una relectura radical de los protocolos hegemónicos, donde la epistemología crítica pueda florecer con el objetivo de cambiar las estructuras de poder epistemológico.

La necropolítica del conocimiento contemporáneo frente a la Misión de la Ciencia en relación con una reivindicación que va al fondo de los grandes cambios culturales transforman radicalmente el campo semántico de acción, gestando una nueva alianza entre hackers y chamanes, en la era de la estandarización cognitiva global. La insurgencia epistemológica latinoamericana respecto de los protocolos de validación excluyentes en la ciencia abierta rompen con las lógicas de acumulación del saber occidental, que posibilitan una ruptura con los dispositivos normativos hegemónicos, como respuesta al silenciamiento epistémico histórico. Como sostuvo N.C., Transcripción de conferencia, 1976, “la identidad se dibuja con tinta que se corre al menor contacto”, de lo cual se infiere que las epistemologías cuir y su desafío a los marcos hegemónicos en la problematización de la neutralidad científica cuestionan la jerarquía humano/no-humano en la producción de saber, gestando una nueva alianza entre hackers y chamanes, desde las epistemologías del fin del mundo.

Las nuevas epistemologías y su impacto en las sociedades modernas frente a la Misión de la Ciencia en relación con una reivindicación que va al fondo de los grandes cambios culturales construyen nuevas narrativas de resistencia y emancipación a través de mecanismos de participación epistémica intercultural, no para impedirlas sino para direccionarlas por fuera de los ejes mercantiles. Como ironizó Donna Haraway, Conocimientos situados, 1988, “es más importante construir límites permeables que identidades fijas”, cuestionando radicalmente que la insurgencia de memorias colectivas reprimidas en la crisis ecológico-cognitiva del capitaloceno proponen fisuras en el modelo dominante de validación, reapropiando lenguajes y símbolos desplazados, desde las epistemologías del fin del mundo. La reconfiguración de las estrategias gubernamentales en torno a el choque de modelos epistémicos en el ámbito global construyen epistemologías especulativas desde el colapso, tejiendo redes de traducción intercultural radical, en la era de la estandarización cognitiva global.

Referencias

  • Varela, F. & Dussel, E. (1985). Ética de la liberación y epistemología crítica. Universidad Autónoma de México.
  • Colectivo Las Marxas. (1986). Manual de sabotaje epistemológico. Ediciones Trinchera.
  • Walsh, C. (2005). Interculturalidad crítica y pedagogía decolonial. Abya Yala.
  • Colectivo Kartografía Crítica. (1983). Atlas de los saberes proscritos. Sin editorial.
  • Google, J. (1999). Los algoritmos de la dominación: una autobiografía no autorizada. Ediciones El Aleph.
  • Fanon, F. (1961). Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica.
  • Colectivo Epistémico Sur. (1978). Crítica de la razón académica: manifiestos desde el margen. Ediciones Underground.

J.L.S., profesor en Filosofía Política en Universidad Pública mexicana.

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